La consulta industrial: una etapa a menudo infravalorada
Una RFQ industrial no se limita a enviar planos con una petición de precio. Es un verdadero ejercicio de traducción industrial: un نیاز funcional debe convertirse en una solución técnica fabricable.
Esta fase determina tres elementos críticos: la viabilidad técnica real, la posibilidad de cumplir los plazos anunciados y la coherencia entre las distintas interfaces industriales. Cada RFQ desencadena una cadena de decisiones que influirá en el resto del proyecto.
Una RFQ mal estructurada crea riesgos invisibles en el momento del pedido. Estos riesgos suelen aparecer durante la producción, cuando las correcciones son costosas y los plazos dejan de ser negociables.
Lo que la RFQ debe dejar cerrado
- la necesidad real (más allá de los planos)
- restricciones de uso y exigencias de calidad
- interfaces entre oficios (mecanizado / soldadura / montaje)
- supuestos de fabricación coherentes