En algunos proyectos, la complejidad no reside solo en la fabricación, sino en el pilotaje global de las consultas: multiplicidad de talleres, coordinación técnica, consolidación de ofertas y gestión de plazos.
En estos casos, podemos proponer la intervención de un ingeniero como jefe de proyecto, con más de 15 años de experiencia y varias misiones similares para actores industriales mayores.
Esta intervención no es sistemática: la evaluamos y decidimos nosotros, se propone cuando la complejidad lo justifica y se factura de forma específica y claramente identificada.